Participaciones Preferentes y caducidad de Acción

Publicado por blog Reclamaciones Contra la Banca el 31/12/2013

Una de las estratagemas que las entidades financieras utilizan para contrarrestar las demandas de nulidad de los contratos de Participaciones Preferentes y Deuda subordinada es la de escudarse en   la excepción de caducidad de la acción. 
El fundamento de este recurso, utilizado por los letrados de las entidades financieras,   lo hallamos en lo dispuesto en el artículo 1.301 del Código Civil, cuyo contenido reza literalmente del siguiente modo : La acción de nulidad sólo durará cuatro años. Este tiempo empezará a correr: En los casos de intimidación o violencia, desde el día en que éstas hubieren cesado. En los de error, o dolo, o falsedad de la causa, desde la consumación del contrato “.

Las entidades financieras consideran que dicho plazo, de cuatro años, comienza a correr desde la suscripción del contrato ya que en dicha fecha consideran consumado el contrato. Dicha interpretación es errónea y equivocada, pues no cabe duda que los contratos de Participaciones Preferentes y Obligaciones Subordinadas son contratos cuya consumación se concreta a fecha de vencimiento, momento en que la entidad financiera debe proceder a la amortización de los títulos, y a esta fecha es cuando debe iniciarse el computo del término de caducidad.
La doctrina y la jurisprudencia consideran este tipo de contratación como de trato sucesivo y consideran que el contrato se consuma hasta su completa ejecución, a fecha de vencimiento. Así el Tribunal Supremo nos señala que  el artículo 1.301 del Código Civil establece que en los casos de error, dolo o falsedad de la causa, el plazo de cuatro años empezará a correr “desde la consumación del contrato”.

No podemos confundir el momento de la perfección del contrato, firma del contrato, con el momento de la consumación, momento que se produce cuando las prestaciones de las partes están completamente cumplidas, tanto por parte de la entidad financiera como por parte del cliente. Y que en los contratos que nos ocupa se producirá a fecha en que se ha fijado su amortización.
Buen ejemplo de lo que argumentamos es, la sentencia del Tribunal Supremo núm 569/2003 (Sala de lo Civil, Sección Única) de 11 de junio al diponer que :
Este momento de la «consumación» no puede confundirse con el de la perfección del contrato, sino quesólo tiene lugar, como acertadamente entendieron ambas sentencias de instancia, cuando están completamente cumplidas las prestaciones de ambas partes” (merece la pena señalar que esta sentencia está siendo citada por la mayoría de sentencias de primera instancia que se pronuncian sobre esta cuestión)
Así pues, dificilmente podrán prosperar las excepciones de caducidad planteadas por las entidades financieras, ya que hemos de tener en cuenta el más que largo vencimiento fijado para la amortización de los títulos, de carácter perpetuo para las Participaciones Preferentes y de diez a veinte años para las Obligaciones Subrodinadas.  Este criterio es el que estan acogiendo la mayoría de juzgados a la hora de posicionarse ante la excepción de la caducidad de la acción, si bien, aunque residualmente, hay juzgadores que estima la existencia de caducidad.Ejemplo de ello es la sentencia dictada el mes de abril de este año 2013, dictada por un juzgado de Barcelona. Os adjunto link del periódico electrónico “El Cofidencial” que comenta la citada sentencia que por suerte, como os  digo,  tiene carácter residual.

CONTACTO : carlespastor@icab.cat

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