Tributación de las participaciones preferentes en el impuesto sobre la renta de las persona físicas

Añadimos la siguiente entrada del Blog  wwww.asesoria.grosmonserrat.com publicada en mayo 27, 2013 por  cendra@grosmonserrat.net para dar más luz a la situación tributaria de las participaciones preferentes. El artículo completo aquí.

Blog ASESORÍA

Las participaciones preferentes son unos productos financieros definidos por la Comisión Nacional del Mercado de Valores como “valores emitidos por una sociedad que no confieren participación en su capital ni derecho de voto. Tienen carácter perpetuo y su rentabilidad, generalmente de carácter variable, no está garantizada. Su remuneración el primer año suele ser fija. A partir del segundo normalmente está referenciada al Euribor (o a algún otro tipo de referencia) más un determinado diferencial. Esta remuneración está condicionada a que la entidad emisora de las participaciones obtenga beneficios suficientes. Se trata de un instrumento complejo y de riesgo elevado”.

Su régimen jurídico y fiscal viene regulado en la Disposición Adicional Segunda de la Ley 13/1985 de 25 de mayo, de Coeficientes de Inversión, Recursos Propios y Obligaciones de Información de los Intermediarios Financieros (cuya redacción, a causa de los problemas surgidos en torno a este producto, ha sido modificada por Ley 9/2012 y, posteriormente, Real Decreto-Ley 24/2012), donde se determina que las rentas que de ellas se deriven se calificarán como rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios.

Por lo tanto, a pesar de denominarse “participaciones” y de que constituyen recursos propios de las entidades, no podemos equipararlas a las acciones y participaciones representativas de la participación fondos propios de sociedades. En consecuencia, su tributación en el Impuesto sobrela Renta de las Personas Físicas no puede ser la de ganancia patrimonial, sino la de rendimientos de capital mobiliario obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios, según dispone el artículo 25.2 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Rentade las Personas Físicas, cuya puesta de manifiesto tiene lugar como consecuencia de su transmisión, reembolso, amortización, canje o conversión.

De esta forma, tanto en los supuestos en los que la propia entidad bancaria o financiera le recompre a su propietario sus participaciones preferentes como en supuesto de que se las canjee por otros productos financieros, se le generará al transmitente un rendimiento de capital mobiliario, sometido a la base imponible del ahorro.

En tal caso, la base imponible consistirá en la diferencia entre el valor de transmisión, reembolso, amortización, canje o conversión de las participaciones preferentes y su valor de adquisición o suscripción, computándose, a tal efecto, tanto los gastos accesorios de adquisición (mayor valor de adquisición) como los de enajenación (menor valor de transmisión).

En otras palabras, el transmitente deberá tributar  por el rendimiento de capital obtenido por la diferencia entre lo que reciba por las participaciones (ya sea dinero u otros productos financieros) y lo que pagó por ellas cuando las adquirió.

Sin embargo, no es infrecuente que el valor de transmisión sea inferior al de adquisición. En tal caso, se produce un rendimiento de capital negativo, que únicamente podrá ser compensado con otros rendimientos de capital mobiliario sometidos a la base del ahorro, pero nunca con ganancias o pérdidas patrimoniales. Si no quedasen otros rendimientos de este tipo con los que practicar la compensación de su saldo negativo, el contribuyente sólo podrá compensarlo con los saldos positivos de ese mismo tipo de rendimientos que tuvieran lugar en los cuatro años siguientes.

Por último, a los efectos de practicar retenciones, el importe abonado por el banco hasta cubrir la cantidad invertida por el contribuyente se considera valor de transmisión y, en consecuencia, únicamente se deberá retener sobre las cantidades que superen este importe.

Sin embargo, es preciso tener en cuenta que la Dirección General de Tributos, en respuesta a una consulta de 26 de diciembre de 2012, ha matizado que, en el caso de que el importe total satisfecho por la entidad bancaria no se realizase en el mismo momento, sino que primero procediese a la venta de las preferentes y, posteriormente, como consecuencia de no haber recuperado el total del importe de la inversión, abonase al transmitente una cantidad adicional hasta completar el valor de adquisición, dicha cantidad no formaría parte del valor de transmisión, sino que constituiría, en sí misma un rendimiento de capital mobiliario, sobre la que el banco tendría que practicar la oportuna retención.

 

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